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Rigourdaine, nombre de historia y leyenda, es él de una residencia cálida y rústica que domina el estuario del Rance, ahí donde el mar se convierte en campo dejando sus aguas a los bosques y las praderas. Amplias salas con vigas centenarias, chimenea de piedra, terrazas rodeadas de espacios verdes, todo, compone un conjunto de los más logrados. |
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